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“Nueve periodistas han tenido que salir de El Salvador”, presidenta de APES

El Día del periodista en El Salvador se conmemora este 2022 en un entorno de preocupación, dice la presidenta de la APES. En esta entrevista confirma que nueve periodistas han tenido que salir del país por razones de seguridad.

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La periodista Angélica Cárcamo ha regresado a la presidencia de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES). Su retorno, sin embargo, no es casual. Ella forma parte de un gremio que ha visto con preocupación cómo las agresiones contra periodistas se dispararon desde la llegada al poder de Nayib Bukele.

Como vocera de la institución, y del Centro de Monitoreo de Agresión a Periodistas, denunció las agresiones de funcionarios y agentes del Estado contra los periodistas. Por sus denuncias, fue blanco de ataques y en un punto hasta denunció el acoso de militares que se apostaron sin razón, y con una actitud intimidatoria, en la puerta de su casa.

Luego de un descanso, regresa a continuar con el trabajo de la junta saliente, que fue dirigida por el periodista César Castro Fagoaga.

Cárcamo asegura que ahora las cosas solo han empeorado para el gremio, y por ello se necesita más unidad, vigilancia y compromiso con la ética periodística.

¿Quién es? Angélica Cárcamo, Presidenta APES.
Trayectoria: Posee más de 17 años de experiencia.
Cofundó y dirige Infodemia, agencia que verifica el discurso público.

Usted salió de la APES en un contexto en el que las amenazas y agresiones contra periodistas iban en aumento. Ahora regresa y hay nuevos frentes abiertos. ¿El periodismo continúa bajo el mismo ataque o estamos peor?

El ataque es mayor. Cuando yo asumí la presidencia, en 2019, Bukele ya tenía dos meses de estar en Casa Presidencial y a través del Centro de Monitoreo de Agresión a Periodistas empezamos a ver cómo empezó a cambiar el tipo de figura de agresor hacia la prensa. En 2018, la mayoría de vulneraciones provenían por pandillas, pero desde 2019 empezamos a ver cómo la data cambiaba a que el Ejecutivo era quien más agredía a la prensa, con esa narrativa de discurso de odio. Ahora es el Estado salvadoreño quien vulnera a la prensa. Vamos hacia un escenario donde todo parece indicar que es mucho peor, si no se hacen las acciones necesarias para mermar esto; y también se requiere mucha atención de la comunidad internacional.

Ayer, en Guatemala, detuvieron al editor de elPeriódico, mientras otros periodistas tienen investigaciones abiertas u órdenes de captura. ¿Que en El Salvador haya amenazas judiciales contra periodistas implica que vamos hacia la misma senda?

Ya tuvimos un escenario similar en el año 2020 con las inspecciones abusivas que el Ministerio de Hacienda le hizo al periódico digital El Faro; y digo abusivas porque ningún medio se ha opuesto a que sea fiscalizado en el uso de fondos, pero sí observamos cómo había un abuso.

No descartamos que, depende como se mueva la coyuntura en el 2023, en el contexto electoral, se quiera intentar silenciar voces, intentando encarcelar a periodistas. No lo descarto, igual que el cierre de medios, como lo que ha pasado en Guatemala. Esperaría que no pase más, pero creo que la tendencia va por ahí.

¿Cuáles son los principales riesgos contra la libertad de prensa y de información?

Poder ejercer la profesión sin temor a tener represalias. Hay muchos colegas que se están autocensurando, sobre todo la cobertura de temas de seguridad vinculada a pandillas. Eso para mí es una legislación de carácter, de funcionalidad mordaza, que está teniendo sus efectos.

También hablaría sobre el tema de los medios de comunicación. Hay una preocupación, sobre todo de medios privados, con el tema de la pauta publicitaria gubernamental con el posible cierre de medios. Hay medios de comunicación que se han limitado a no tener una postura crítica ante el Gobierno por temor a que como empresario se les puede quitar la concesión de las frecuencias de radio y televisión. Es muy grave.

“Vamos hacia un escenario de agresiones donde todo parece indicar que serán peores, si no se hacen las acciones necesarias. Se requiere mucha atención de la comunidad internacional”.

¿Cree que el oficialismo aplique las reformas conocidas como ‘ley mordaza’ contra periodistas o medios?

Dependerá del contexto y de cómo se mueven. Podrían aplicarlas ya, si esa fuera la intención, pero me parece que todavía no lo están viendo como una herramienta de castigo, pero sí para generar temor, que es lo que sí está pasando. Esto ya de por sí es preocupante, pero no descarto que la puedan ocupar. Todo dependerá de cómo se van moviendo las coyunturas en la medida que ellos sientan que están perdiendo terreno.

En el ámbito político es muy probable que las terminen utilizando o, incluso, aprobar otras legislaciones para criminalizar a la prensa. Por ejemplo, se ha escuchado hablar sobre plantear la colegiación obligatoria, que eso contraviene los estándares internacionales de libertad de expresión.

¿La APES está al tanto de aquellos periodistas que han tenido que autoexiliarse amenazados por su trabajo en el contexto de esas reformas?

La APES ha apoyado en la salida de algunos colegas. Tenemos un registro de nueve periodistas que se han visto obligados a salir de El Salvador como una manera preventiva por las publicaciones periodísticas que han realizado.

Cuando salió de la APES, salió en un contexto de ataque, acoso y amedrentamientos en su contra. Denunció, de hecho, el hostigamiento de militares en la puerta de su casa. En este tiempo fuera, ¿eso mermó o continuó?

Bajó, considerablemente. Se mantuvo una situación similar por un poco más de meses, pero ya luego, este año por ejemplo, ya no sucedió nada. Habrá que ver qué sucede ahora que regreso a la presidencia de la APES. Una realidad es que sí he estado tomando medidas preventivas.

¿Teme por su integridad ahora que ha regresado a dirigir la APES?

No. Creo que sería muy imprudente para un Gobierno tratar de atentar contra la figura de la presidencia de una asociación de periodistas. Yo creo que si llegara a pasar, sería lo último que harían y sería una grave señal, porque demostrarían que no les interesa articular algún tipo de comunicación con la prensa, sino, más bien, amenazarla.

En las últimas administraciones, la suya incluida, la APES se ha caracterizado por señalar los abusos contra la prensa provenientes de funcionarios públicos, del Estado. ¿Su retorno es un mensaje de una asociación que entiende que ese es su papel en este contexto: ser críticos?

Mi retorno a la presidencia tiene que ver con un equipo de trabajo con experiencia, de una asociación que sabe que ante un escenario tan adverso necesita un equipo de trabajo comprometido con el gremio y que sabe lo que va a pasar, porque casi la mayoría entraron antes de que el Gobierno entrara o tuvieron una vinculación con la junta directiva cuando entró este Gobierno. Eso nos permite acelerar el trabajo para los próximos dos años. También hay que promover la actividad gremial y el trabajo de género.

El oficialismo lleva a cabo ahora el régimen de excepción, que es avalado por la mayoría de la población. La información crítica sobre esta medida, y sobre otras medidas cuestionables del Gobierno, parecieran no hacer mella en las audiencias. ¿Cómo evalúa el papel de la sociedad salvadoreña, que da un apoyo casi total a las políticas de Bukele que riñen con la defensa de los derechos humanos, la transparencia y el Estado de derecho?

Nos guste o no este Gobierno sigue teniendo simpatía en muchos sectores de la sociedad, sobre todo en aquellos que por mucho tiempo han sido excluidos. No todos, pero la mayoría tienden a no tener acceso a un contenido crítico como los de algunos medios de comunicación.

Hay otros factores que se mezclan, como las emociones. Este Gobierno, que es de corte muy populista, sabe cómo llegarle a la gente. Es un Gobierno muy hábil en sus estrategias de manipulación y lo contrarresta con todo el aparataje comunicacional que tiene, es un aparato muy grande.

“Ante un escenario tan adverso, las crisis solo se enfrentan con unidad y también debemos recordar a quiénes nos debemos. El periodismo tiene una vocación de servicio, de sentido humano y nos debemos a la ciudadanía”.

Hoy se conmemora el Día del Periodista. En este contexto, ¿cuál es el mensaje a los periodistas salvadoreños?

Unidad. Ante un escenario tan adverso, las crisis solo se enfrentan con unidad y también debemos recordar a quiénes nos debemos. El periodismo tiene una vocación de servicio, de sentido humano y nos debemos a la ciudadanía.

¿Qué mensaje da a los comunicadores que laboran en los canales oficiales del Gobierno o en medios de comunicación plegados al Gobierno?

Se entiende cuando un comunicador trabaja para una institución que no es democrática, por el tema de la necesidad económica. Ante esto, lo ideal es limitarse a las funciones que se tienen, pero si la persona abona a ser parte del problema y a vulnerar a otros colegas, me parece que es importante que se haga una reflexión sobre la ética.

Hay que recordar por qué se estudia la profesión, la ética es muy importante. Si bien hoy están en un lugar donde se sienten protegidos y donde están faltando a sus principios, la historia también pasa factura. Nadie es intocable y ya nos lo han hecho ver otros gobernantes. Por respeto a la ciudadanía y a la gente que nos debemos, mi llamado es a que no sumen al desgaste democrático.

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