Loading...

Alfa Karina tocó el cielo desde la cima del Everest

La montañista hizo cumbre en el Everest, el punto más alto de la Tierra. Es la primera persona salvadoreña en lograrlo. 

Enlace copiado
Alfa Karina tocó el cielo desde la cima del Everest

Alfa Karina tocó el cielo desde la cima del Everest

Enlace copiado

Lo logró. Alfa Karina Arrué tocó, literalmente, el cielo. Todos los astros se alinearon para que la montañista salvadoreña lograra la hazaña más grande, la cima del Everest. Esa montaña tan temible y peligrosa, que guarda en sus grietas y laderas historias tristes, pero también historias de gloria, de felicidad y de orgullo.

El sueño de todo montañista es el Everest. Esa montaña que está a 8,848 metros sobre el nivel del mar (msnm). Es la superficie más alta de la Tierra, por eso se convierte en una obsesión para aquellos que pasan toda su vida conquistando cimas, pero esa montaña tiene vida y parece caprichosa a veces. A unos les permite subir, a otros les corta la vida en el intento y a otros no los deja avanzar cuando la cima está tan cerca. Cruel, sí, pero Sagarmatha es así.

Pero Alfa Karina lo logró. La salvadoreña es parte de ese grupo privilegiado que puede decir con cero modestias que conquistó la cima del Everest. Lo hizo con corazón y con riñón, con una entrega total, con una pasión desmedida, con una valentía enorme, con miedo –sí, miedo-, pero venció todas esas bestias en noches terriblemente frías para afrontar el reto más grande de su carrera deportiva y ondear esa bandera azul y blanco que acarició el cielo.

Nadie se imaginaba que aquella mujer de complexión menuda y que vio en el montañismo una vía de escape para vencer la depresión, llevaría el nombre de este país hasta la cima del Everest. Llegar a ese punto no fue fácil, pasaron seis años para que su sueño se hiciera realidad. Fue un camino espinoso en muchos sentidos, pero jamás perdió la esperanza de lograrlo.

TE PUEDE INTERESAR:

Esa misma tenacidad llevó a Alfa a tocar infinidad de puertas para buscar el dinero para pagar la expedición. En ese ir y venir, ella misma se costeó viajes a Sudamérica, México y Guatemala donde conquistó cuanto volcán se le puso enfrente. Ella sabía que, algún día, iba a ser parte de la historia y más valía que se preparara.

Todas esas cimas engrosaron en pocos años su impecable currículo. Leyó todo acerca del Everest y entabló amistades con quienes ya habían estado allá y eso alimentó más su deseo. Pero en 2021, después de tanto estira y encoge, tomó una decisión que cambió todo.

En marzo del año pasado, Arrué decidió hipotecar su casa para costearse el viaje al Everest. Fue difícil tomar tal determinación, pero su espíritu combativo le dio el impulso que necesitaba. “Hipotequé mi casa para hacer cumbre en el Everest. Si no lo hacía, me iba a arrepentir”, dijo en aquella ocasión.

El Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES) le echó la mano ese año con $5,085 para terminar de pagar otros gastos. Y así fue como la salvadoreña viajó por primera vez a Nepal.

NADA FÁCIL

En 2021 el tiempo la jugó en contra a Alfa Karina. Si bien se había preparado física y mentalmente para el reto, nada puede predecir el clima, que es tan voluble como la misma montaña.

Desde que arribó a Nepal, la nacional fue informando cada uno de sus pasos. La experiencia tenía enganchado al público en el país que esperaba con ansias el ascenso. Adaptarse a temperaturas tan bajas, rozando los -30 grados centígrados fue una tarea difícil y que trajo consigo llevar al límite el organismo de Alfa. Pese a eso, estuvo cerca de la cima.

Alfa Karina Arrué se prepara para el ascenso al Everest
Alfa Karina Arrué se prepara para el ascenso al Everest

Arrué llegó hasta el campamento 4, donde durmió una noche. Estuvo a 700 u 800 metros de llegar a la cima del Everest, pero una nevada y el fuerte viento impidió su ascenso. La frustración en ese momento fue enorme, pero el sherpa hizo que entrara en razón, estaba en peligro su vida, así que decidió descender. “Bajé llorando. Estuve cerca”, dijo Alfa cuando regresó al país en junio.

Pero si hay algo que admirarle a esta mujer es la fe en ella misma.  Había puesto un pie en el país y su primera declaración fue “lo volveré a intentar”. Descansó un día, tras el largo viaje desde Nepal, tomó su mochila y se fue a Costa Rica.

Desde entonces no paró. El INDES le ayudó a costear varios viajes a Ecuador, Chile, Colombia donde hizo cumbre en varias montañas, con similares características al Everest. Incluso, estuvo en una escuela de alpinismo en Ecuador donde aprendió técnicas de escalada, autorescate y en una de esas expediciones se volvió a conectar con la naturaleza, con la montaña. Ese vínculo no se rompió.

Y para el segundo intento, el INDES la apoyó con $60,000. Todo se dio para que viajara de nuevo.

LA GLORIA

Ya en su segundo intento se le veía más confiada y motivada a lograr el objetivo trazado. La primera rotación entre el campamento base y los campamentos 1, 2 y 3 fue extenuante, llevando a su cuerpo –de nuevo- al límite, pero este respondió bien, se adaptó a las bajas temperaturas, a la falta de oxígeno y todo lo que eso implica.

La rotación la dejó tocada y bajó del campo base los primeros días de mayo a la ciudad de Namche Bazaar donde repuso energías, tratando de sanar las lesiones y, literalmente, tomó aire de nuevo. Sus pulmones tomaron una bocanada de oxígeno para el ataque. Era justo y necesario.

Siete días tardó en llegar a la cima. Siete que se sintieron el doble o el triple. El esfuerzo fue sobrehumano, pero el objetivo se cumplió. Alfa siempre dijo que quería convertirse en inspiración para las niñas y mujeres del país, quería alentarlas a cumplir sus sueños, a no rendirse pese a las adversidades.  Y lo hizo.

Esa menuda mujer, chaparra como ella misma se describe, tiene el espíritu y el corazón más grande del país que no cabe en toda su extensión geográfica. Esas niñas y mujeres están orgullosas de verla en la cima. La Tierra tiene techo y Alfa lo tocó a placer.

UN PÚBLICO INFORMADO
DECIDE MEJOR.
POR ESO INFORMAR ES
UN SERVICIO DE PAÍS.
APOYA A LOS CIUDADANOS QUE 
CREEN EN LA DEMOCRACIA
Y HAGAMOS PAÍS.

Hacemos periodismo desde hace 107 años. Y ahora, como en otros periodos de la historia de El Salvador, el periodismo es fundamental para que la opinión pública se fortalezca.

HAZTE MIEMBRO Y DISFRUTA DE BENEFICIOS EXCLUSIVOS

Hágase miembro ahora

Tags:

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines